"Se buscan hombres para viaje peligroso. Salario bajo, frío agudo, largos meses en la más completa oscuridad, peligro constante, y escasas posibilidades de regresar con vida. Honores y reconocimiento en caso de éxito. "
-Sir Ernest Shackleton .
El s. XIX fue sin lugar a dudas el siglo de los exploradores británicos. Durante este convulso siglo, las botas de estos hombres inquietos atravesaron los desiertos de Arabia, cruzaron Africa de un extremo a otro, subieron al Himalaya y recorrieron la India, de tal forma que, llegado el fin de siglo parecía que no quedaba nada en la Tierra por explorar. ¿Nada? Lo que os explico a continuación es una de las más grandes historias de aventuras jamás contadas, con la peculiaridad de que no me la he inventado, sino que es real: La historia de Sir Ernest Shackleton y la Expedición Endurance… pero empecemos por el principio…
La Expedición Endurance

El interés por la expedición fue tan alto que 5000 personas contestaron al anuncio que Shackleton publicó en The Times buscando tripulantes… ¡tened en cuenta que tan sólo necesitaba 55!! Las crónicas cuentan que durante las entrevistas hizo gala de unos métodos de selección muy excéntricos, destinados a garantizar que la tripulación estaba perfectamente cohesionada, y que todo el mundo sabría hacer de todo un poco… ¡hasta de los médicos se esperaba que supieran fregar la cubierta o cantar para animar al grupo!!
El barco de Shackleton, el Endurance, partió de Inglaterra el 8 de Agosto de 1914. Tras pasar por Buenos Aires llegaron a su última escala antes de zarpar hacia la Antártida, la isla de South Georgia, que con su estación ballenera sería el último refugio donde podrían aprovisionarse y acondicionar la nave.

Por 2 meses se quedan sobre un bloque de hielo a la deriva, esperando a que las corrientes les acercasen a alguna isla. A la vista de que esto no sucedía, zarpan en los botes salvavidas y tras un viaje de 7 días llegan a la inhóspita isla Elephant, batida por incesantes lluvias y vientos, fuera de toda ruta marítima y con escasas fuentes de alimento.
Tras unos meses de estancia, Shackleton toma conciencia de que debe formarse un reducido grupo de hombres que a bordo de una de las barcas emprendan una de las mayores locuras de la historia: Navegar 1300 km a mar abierto en un bote de 7 metros, en medio de olas gigantes y vientos huracanados, hasta la isla de South Georgia. En Abril de 1916 se lanzó a la mar con 4 hombres más.

“A medianoche estaba en el puente de la barca cuando de repente ví un atisbo de cielo azul hacia el Suroeste. Advertí a los hombres que el cielo se estaba abriendo, y un momento después me dí cuenta que lo que había visto no era un claro en el cielo sino la cresta de una enorme ola. Durante mis 26 años de experiencia en el Oceano jamás ví una ola tan gigante… grité “For God's sake, hold on! It's got us!" (algo así como Por Dios! Agarraos! Se nos traga!!). Después vino un momento de suspenso que pareció durar horas. Blanca surgió la espuma del mar que se rompía a nuestro alrededor. Sentimos el bote sacudido como un corcho bajo una ola rompiente. Estábamos en el caos del agua torturada; pero de alguna forma el bote consiguió sobrevivir, manteniéndose a flote casi lleno de agua. Achicamos agua con la energía de quien lucha por su vida, arrojando el líquido por la borda con el primer recipiente que pudimos encontrar. Tras diez minutos de trabajo desesperado, sentimos que el bote recuperaba su vida.”Tras 14 días de vientos de más de 70 kms/h y olas de 15 metros de altura, consiguen arribar a la isla de South Georgia, pero a la costa opuesta de donde se encontraba la estación ballenera desde la que partieron un año y medio antes. Para que os hagais una idea de cómo era aquella isla, tan sólo os diré que nadie se había atrevido a adentrarse en la misma más de 1 km. Pues bien, Shackleton, sabiendo que la salvación de los hombres que había dejado en la isla Elephant era una lucha contra cronómetro, se lanzó como un poseso a atravesar la isla, caminando, trepando, cayendo y arrastrándose durante 36 horas. Esta hazaña no sería repetida hasta 1955.

Finalmente consiguió llegar hasta la estación ballenera. Sin embargo, sus intentos de regresar a la isla Elephant a rescatar a sus hombres no fueron tan sencillos. Tras dos intentos frustrados, tuvo que recurrir al Gobierno chileno que finalmente autorizó el envío de una nave mercante. En Agosto de 1916 consiguió arribar a la costa de la isla Elephant donde, contra todo pronóstico, pudo finalmente rescatar a los 22 miembros de su tripulación. Ni uno sólo murió.
Regreso y vida posterior

Legado
La vida de Ernest Shackleton es una vida de leyenda, de uno de esos marinos a la antigua, que en tierra se marean y sólo en el mar están cómodos. Pero es a la vez la historia de un líder auténtico, que formó y cohesionó un equipo capaz de aguantar y resistir hasta la extenuación, y que llegado el momento, arriesgó su vida para salvarlos a todos. En definitiva, un hombre admirable. Descanse en Paz.
Fuente: Historiadelahumanidad.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario